Utrera invita a vivir su historia

Utrera, viene a constituir una cabeza comarcal dentro de la provincia de Sevilla, más al sureste, en las adyacencias de la comarca de la Campiña o tierras bajas del valle del Guadalquivir. Como municipio, viene a ocupar el noveno puesto como el más extenso dentro de la comunidad andaluza.

utrera

Utrera, se ha ganado firmemente la categoría como ciudad honorífica del flamenco. Al mismo tiempo, es poseedora de monumentales patrimonios de gran importancia dentro de la ciudad con una pertenencia en su centro histórico que la ha llevado a ser declarado Bien de Interés Cultural en calidad de Conjunto Histórico-Artístico desde el año 2002.

En su entorno, se guardan puntos de referencia con el origen del toro bravo siendo muy representativas las ganaderías y la cría caballar que se destacan por brindar yeguadas con un prestigio de alto nivel.

El municipio Utrera, que para el siglo XVI había confinado una gran prosperidad siendo todavía un pueblo, puede denotarse algunas obras que están vinculadas con hospitales, conventos, iglesias y casas palacio, permitiendo que el urbanismo se extendiera entre plazas y calles.

Durante la comarca del reinado de Felipe II, alrededor de 1570, Utrera era una población privilegiada que ocupaba el primer puesto del reino de Sevilla seguido por la misma capital, gracias a los momentos de bonanza económica que se viven en la localidad.

A mitad del siglo XVI, gran parte la población de Utrera se ve seriamente afectada, llegando a mermar una virulencia que junto con los problemas que se venían desprendiendo a nivel político en los Austrias, fue el punto determinante para menguar definitivamente el auge económico que se venía viviendo.

Ya para la Guerra del Independencia, las tropas francesas abrieron sitio en Utrera, lo que afectaría generalmente a su población y a su delicada arquitectura dejando a esta villa muy perjudicada. En 1842, en el mandato del alcalde Clemente de la Cuadra, retoma la reconstrucción de esta población, llevando a cabo además obras de gran interés para sus ciudadanos, dándole un respiro de frescura y una notable mejoría en su imagen ya finalizando el año 1877.

Dentro del siglo XX, Utrera no trasciende hechos especialmente notorios, sin embargo se puede destacar una inundación de gran magnitud a consecuencia del desbordamiento del Arroyo Calzas Anchas en 1962 o la posición de privilegio como primer productor de algodón a nivel nacional que logró al año siguiente.

Su orgullo se resalta en mayor de 1964, siendo motivo de alegría por parte los feligreses por la Coronación Canónica de la Patrona, la Virgen de Consolación.




Utrera invita a vivir su historia

Utrera, trae consigo una historia bien arraigada que, indiscutiblemente, se la ha proporcionado el tiempo en base a su recorrido memorable que se denota en cada uno de los monumentos que son testigos del andar de este municipio.

Se ve reflejada en edificaciones como El Castillo, situado sobre la base de un cerro en las adyacencias de la parroquia de Santiago el Mayor, siendo en 1985 declarado como bien de interés cultural y monumento histórico-artístico en la ciudad.

También es muy notoria la Casa Cuartel de La Guardia Civil, quien recibe también para el mismo año la misma mención honorífica. Con su estilo castellano, y levantado en 1577, fue de gran utilidad como cuartel de caballería durante el reinado de Felipe II.

También en Utrera, se encuentra una antigua judería con sinagoga con un perfecto perfil arquitectónico muy sentido por los habitante a lo que lo llaman Pasaje del Niño Perdido. Ha servido como casa de expósitos, hospital y en su tiempo fue también un iglesia, representando fielmente el casco antiguo de esta población.

De esta manera, también se incluyen algunas plazas como las de Altozano, Enrique de la Cuadra, de la Constitución y de Santa Ana, que pueden entrelazar en la historia con fachadas y casas como también iglesias en las que se destacan la de Santa María de la Mesa, Santiago el Mayor, Nuestra Sra. de Consolación entre otras reliquias de siglo pasado.

Así es Utrera, un conglomerado de una vasta arquitectura y de un valioso tesoro que la historia ha regalado a Sevilla.