Visitar Sevilla es una experiencia inolvidable

Ir hasta los más recónditos lugares que esconde Sevilla, se nos convierte en refrescantes recuerdos, cuando nos paseamos por sus históricos lugares llenos de eventos fantásticos y realistas, que nos deja esa sensación de que visitar Sevilla es una experiencia inolvidable.

visitar Sevilla es una experiencia inolvidable

Entre las calles Temprado y 2 de mayo, se localiza Las Atarazanas Reales de Sevilla. Tuvieron su origen como un astillero en el siglo XIII, para construir barcos tipo galeras.

Por tener esta especialidad, su ubicación específica se encuentran en unos terrenos junto al río a las afuera de la muralla de la ciudad, a tan solo un metro sobre el nivel del agua para poder facilitar el traslado de las embarcaciones.

Se levanta de un edificio de ladrillo, con un estilo gótico y mudéjar con al menos 7200 metros cuadrados, en un espectacular y fascinante recinto en donde se intercomunican largas naves laterales a través de arcos.

Otra estructura, pero que sirve como museo, es el Palacio de los Condes de Lebrija, que la localizamos en la calle Cuna paralela con la calle Sierpes.

Data desde el siglo XVI, y se le ha considerado como uno de las mejores casa-palacio pavimentada de Europa.

Fue restaurada por órdenes de la misma Condesa de Lebrija en 1901, para que sirviera de resguardo a las valiosas colecciones de antigüedades que poseía.

Surge esta idea porque la condesa mostraba abiertamente una afición por la arqueología. De allí el origen en gran parte de su riqueza.

De igual manera, encontramos La Casa de Pilatos. Palacio andaluz con un estilo meramente renacentista italiano y detalles mudéjar con elementos románticos. Es prácticamente un fascinante ejemplo de la arquitectura sevillana del siglo XVI.

Está ubicado en la Plaza de Pilatos, en el conocido sector de Santa Catalina, a corta distancia de la calle Águilas y la Judería. Por esto, visitar Sevilla es una experiencia inolvidable.




Visitar Sevilla es una experiencia inolvidable y muy entretenida

En los extramuros de Sevilla en la Avenida de Roma, también encontramos el Palacio de San Telmo, en las proximidades del río Guadalquivir y de manera frontal con los Jardines de Cristina, el puente de los Remedios y la Puerta Jerez.

Fue sede del colegio seminario de la Universidad de Mercaderes y como Palacio Real. Actualmente, presta su función para albergar a la Presidencia de La Junta de Andalucía.

Su edificio, guarda una arquitectura barroca, conformada con tres columnas, con un balcón que reposa sobre Atlantes y son rematados con las imágenes de San Fernando y San Hermenegildo.

Por otra parte, abre al público hace poco tiempo, el monumental Palacio de Las Dueñas, una relevante residencia privada de la Casa de Alba, que espera visitas con un cúmulo de alicientes de gran interés para el público, por contener un valor artístico y arquitectónico lleno de historia.

Fue construida entre los siglos XV y XVI, el cual toma su nombre del extinto monasterio de Santa María de las Dueñas.

Si nuestra intención es dar un paseo por esos lugares, que han tenido su peso de honor, entonces tenemos la Plaza del Triunfo. Fue declarada Patrimonio de La Humanidad por la UNESCO.

Su nombre se debe a un templete al estilo barroco que se encuentra en las adyacencias del Archivo de Indias, conocido como el Templete del Triunfo de nuestra Sra. del Patrocinio, obra que fue levantada en el año 1756.

Así, son los lugares que nos ofrece Sevilla, enigmáticos, llenos de fascinación, lugares completos con un enriquecimiento de eventos históricos que nos permite sencillamente decir que visitar Sevilla es una experiencia inolvidable.